El plantel naranja volvió esta semana a los trabajos con doble jornada pensando en el duelo del sábado 4 de octubre. Pese a que no dependen solo de sus resultados, en el camarín loíno mantienen la fe en alcanzar la Primera A.
Cobreloa retornó esta semana a los entrenamientos tras unos días de descanso y ya se enfoca en su próximo desafío por la Primera B, cuando reciba a Deportes Santa Cruz el sábado 4 de octubre en el estadio Zorros del Desierto. El objetivo es claro: seguir sumando triunfos para sostener viva la ilusión del ascenso directo, aunque los loínos saben que no dependen únicamente de sus propios resultados.
El defensor y capitán Rodolfo González expresó la motivación con que el grupo encara el tramo final del campeonato.
“Bien, bien, hemos conversado con el grupo y el cuerpo técnico. Tenemos con qué pelear el campeonato todavía, estamos ahí en la lucha. Trabajamos en doble turno y nos estamos preparando fuerte para lo que viene”, señaló el zaguero.
González también reconoció la presión de estar en la pelea por la parte alta, aunque la calificó como un aliciente.
“Es una presión bonita. Yo prefiero esa presión a la que tienen los que pelean abajo. Ojalá que nuestra gente nos acompañe y podamos seguir hilando triunfos para llegar con opciones de pelear el torneo hasta el final”, sostuvo.
En tanto, el volante Branco Provoste remarcó que el equipo está consciente de que primero debe cumplir su propia tarea antes de esperar otros resultados.
“Claro, tenemos que corregir algunas cosas y seguir fortaleciendo lo bueno que hacemos. Primero debemos ganar los cinco partidos que restan, enfocarnos en nosotros y después ya veremos qué pasa. El grupo está muy mentalizado, y con trabajo, disciplina y esfuerzo podemos lograrlo”, afirmó.
Con ese espíritu, el plantel naranja afronta la recta decisiva de la temporada, donde cada punto puede ser determinante en la búsqueda de volver a la máxima categoría del fútbol chileno.
Fotografía: Cobreloa
