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El entrenador de las divisiones Sub-18 y Sub-20 de Cobreloa, Jorge Díaz, analizó el presente de sus equipos y reflexionó sobre la ausencia del joven delantero Yastin Navarro en el Mundial Sub-17. Además, llamó a fortalecer el carácter y la formación de los futbolistas jóvenes para competir al más alto nivel.
El técnico de las series formativas Sub-18 y Sub-20 de Cobreloa, Jorge Díaz, realizó un profundo análisis del rendimiento de sus equipos y del proceso formativo del fútbol chileno, luego del reciente paso de sus categorías por Limache. Mientras la Sub-20 obtuvo un triunfo, la Sub-18 dejó una actuación que el entrenador calificó como “un partido sin ganas, sin actitud y sin amor propio”.
“Nos faltó ser guerreros. Tenemos que aprender a no dejarnos comer por la presión y entender que los objetivos se logran con carácter y humildad”, señaló Díaz, quien enfatizó que sus dirigidos deben mentalizarse en el ascenso dentro del campeonato formativo.
Uno de los temas centrales abordados por el técnico fue el caso del joven delantero Yastin Navarro, quien no fue considerado en la nómina final de Chile para el Mundial Sub-17. Al respecto, Díaz fue claro: “Yastin es un caso aparte. Le falta madurar, tanto en lo futbolístico como en lo personal. En el último partido no leyó el juego, quiso hacerlo todo solo, y eso termina siendo perjudicial”.
El entrenador explicó que la falta de lectura táctica y la comprensión colectiva del juego son aspectos claves a corregir en los juveniles. “A veces creen que ya están en el plantel profesional y se olvidan del esfuerzo diario. Les falta humildad y amor propio. El jugador chileno tiene condiciones, pero necesita ser guerrero”, afirmó.
Díaz también llamó a fortalecer la preparación física y mental desde las divisiones menores, proponiendo que los equipos chilenos tengan mayor roce internacional, especialmente con rivales argentinos, para elevar el nivel competitivo. “Tenemos que mirar hacia Argentina, no hacia Europa. Si nuestros jugadores tuvieran un mes de trabajo allá, ganarían en intensidad y velocidad con balón”, sostuvo.
Finalmente, el formador loíno destacó que en Calama se sigue trabajando con compromiso para potenciar el talento local: “Aquí vivimos la altura, y debemos aprovecharla. Nuestros jugadores tienen que recuperar la garra de los años 80 y 90, esa que hizo de Cobreloa un club respetado”.
